Chavales,
Este finde me veréis por Sevilla, eso es así. Hablaremos de lo de Japón y de lo que haga falta.
Tengo ganas de veros, mamarrachos.
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miércoles, marzo 23, 2011
martes, marzo 15, 2011
Un sueño
Hace tiempo tuve un sueño muy raro. Iba sobre un tipo en principio muy normal, con sus cosas, como todos, pero normal. Lo único que el tipo tenía de peculiar era una sonrisa PERMANENTE en la cara. El tio tenía una puta sonrisa dibujada en la cara las 24 horas del día los 365 días del año. Muy fuerte. De pequeño era un niño muy simpático, claro, porque agradaba a la gente con su cara amable, y se creaba un feedback muy especial que le hacía sentir bien. Por lo tanto, su sonrisa, incrustada de algún modo extraño en su rostro, correspondía siempre con su estado de ánimo. Pero el niño fue creciendo, y la cosa fue cambiando.
En el colegio se enfrentó a menudo a duros comentarios de los profesores: "Cuenta el chiste, y así nos reimos todos". Más tarde, haciendo la mili en Soria, el teniente se las hizo pasar canutas: "¡Borra esa puta sonrisa de tu cara, soldado!", a lo que invariablemente seguía: "¡En Wisconsin sólo hay vacas y maricones, soldado, y yo no veo cuernos por ninguna parte!". El teniente era un maldito loco, ni siquiera sabía dónde estaba Wisconsin. Su vida empezaba a ser insoportable.
"Si no puedes con tu enemigo, únete a él", se dijo a sí mismo un buen día. Aprendería a hacer de su desgracia un aliado. Y la verdad es que esa sonrisa le confería un aspecto bonachón, y así a primera vista daba la impresión de ser alguien en el que podías confiar y al que siempre le podías pedir un favor. Esto le granjeaba la simpatía de los que le conocían poco. Intentaría aprovecharse de esto. Siguiendo esta racha tan optimista, se sacó el graduado escolar por correspondencia, y meses después fue capaz de conseguir un trabajito. Todo iba a pedir de boca. En la oficina se labró la fama de ser el tio más buena gente del mundo. Se prestaba de buena gana a hacer todo tipo de favores, y entró en una dinámica que volvía a encajar muy bien con su sonrisa. Al principio todo iba fenomenal, un café por aquí, unas fotocopias del informe de Calleja por allá, todo muy bien, todos contentos. Lo malo es que la gente es muy jodida, y tiende a aprovecharse, y poco a poco nuestro protagonista pasó de pequeñas minucias a favores de mayor envergadura: llevar niños al colegio, arreglar papeles en el banco, hacer alguna que otra chapucilla en casas de compañeros... mientras intentaba mantener el tipo ante las broncas de su jefe por su falta de rendimiento laboral. Llegó incluso a pasar un verano en un crucero por el Mediterráneo acompañando a la suegra de Martínez, que acababa de quedarse viuda. Definitivamente la estrategia no estaba funcionando: le estaban tomando el pelo.
A partir de ahí la cosa fue de mal en peor. La expresión de su cara, en constante alegría, estaba cada vez más lejos de los verdaderos sentimientos de odio y frustración que llevaba dentro. Y aunque fuera su más ardiente deseo, su personalidad artificial no le permitía ninguna mala contestación, llegó a un punto en el que estaba completamente subyugado por ese alter ego de tipo enrollado que él mismo había creado alrededor de su estúpida sonrisa. Este trastorno bipolar autoinducido comenzó a presentar preocupantes consecuencias de carácter psicológico, que pronto se manifestaron en afecciones psicosomáticas: repentinas pérdidas de pelo, acompañadas de salvajes brotes de sarpullidos pustulentes y violentos arranques convulsivos, a menudo encima su mesa de la oficina. Este extraño comportamiento producía confusión y desasosiego entre sus compañeros de trabajo, lo que, unido a la consideración de mindundi que se ganó a pulso, provocó que en poco tiempo se convirtiera en el hazmerreír de la empresa. A menudo protagonizaba bochornosos episodios en los que los compañeros, haciendo corro, le desnudaban en el suelo y se divertían gritándole y lanzándole material de papelería. El jefe normalmente disolvía la charanga después de echarse unas risas con sus subalternos y tirarle una grapadora. "El ambiente en esta empresa es inmejorable", se repetía orgulloso el directivo.
Abatido hasta el límite, se le podía oir por las noches lloriqueando en su destartalado apartamento del centro. Luego se quedaba muy quieto en su sillón, agarrado a una botella de bourbon, a la luz de un viejo televisor en el que, noche tras noche, veía la misma cinta de vídeo. La magnífica interpretación de Jack Nicholson en Batman era lo único de este mundo que lograba hacerle feliz. La escena de las vendas y el espejo siempre le arrancaba unas lágrimas, que corrían por sus sonrientes mejillas. A veces fantaseaba con la idea de convertirse él mismo en un supervillano al estilo Joker, eso le daría a su lamentable vida una especie de mínima coherencia. Pero en cuanto se daba cuenta de la magnitud de la gilipollez, volvía al llanto de nuevo. Era un perdedor sin remedio.
Cuando se enteraron de que se había suicidado, nadie se lo podía creer: "siempre estaba de buen humor", se comentaba en la oficina sin mucho entusiasmo. A su funeral no fue mucha gente, sólo algunos compañeros de trabajo por pura lástima. El párroco intentó buscar en su vida algún rasgo digno de mencionarse. Finalmente, tras algunas generalidades, sólo pudo añadir: "Nunca dejó de sonreir". Todos asintieron en silencio. Un leve codazo, y se oyeron unas risas apagadas de dos que recordaban cómo se pasaban con el pobre. Qué lástima de muchacho.
En el colegio se enfrentó a menudo a duros comentarios de los profesores: "Cuenta el chiste, y así nos reimos todos". Más tarde, haciendo la mili en Soria, el teniente se las hizo pasar canutas: "¡Borra esa puta sonrisa de tu cara, soldado!", a lo que invariablemente seguía: "¡En Wisconsin sólo hay vacas y maricones, soldado, y yo no veo cuernos por ninguna parte!". El teniente era un maldito loco, ni siquiera sabía dónde estaba Wisconsin. Su vida empezaba a ser insoportable.
"Si no puedes con tu enemigo, únete a él", se dijo a sí mismo un buen día. Aprendería a hacer de su desgracia un aliado. Y la verdad es que esa sonrisa le confería un aspecto bonachón, y así a primera vista daba la impresión de ser alguien en el que podías confiar y al que siempre le podías pedir un favor. Esto le granjeaba la simpatía de los que le conocían poco. Intentaría aprovecharse de esto. Siguiendo esta racha tan optimista, se sacó el graduado escolar por correspondencia, y meses después fue capaz de conseguir un trabajito. Todo iba a pedir de boca. En la oficina se labró la fama de ser el tio más buena gente del mundo. Se prestaba de buena gana a hacer todo tipo de favores, y entró en una dinámica que volvía a encajar muy bien con su sonrisa. Al principio todo iba fenomenal, un café por aquí, unas fotocopias del informe de Calleja por allá, todo muy bien, todos contentos. Lo malo es que la gente es muy jodida, y tiende a aprovecharse, y poco a poco nuestro protagonista pasó de pequeñas minucias a favores de mayor envergadura: llevar niños al colegio, arreglar papeles en el banco, hacer alguna que otra chapucilla en casas de compañeros... mientras intentaba mantener el tipo ante las broncas de su jefe por su falta de rendimiento laboral. Llegó incluso a pasar un verano en un crucero por el Mediterráneo acompañando a la suegra de Martínez, que acababa de quedarse viuda. Definitivamente la estrategia no estaba funcionando: le estaban tomando el pelo.
A partir de ahí la cosa fue de mal en peor. La expresión de su cara, en constante alegría, estaba cada vez más lejos de los verdaderos sentimientos de odio y frustración que llevaba dentro. Y aunque fuera su más ardiente deseo, su personalidad artificial no le permitía ninguna mala contestación, llegó a un punto en el que estaba completamente subyugado por ese alter ego de tipo enrollado que él mismo había creado alrededor de su estúpida sonrisa. Este trastorno bipolar autoinducido comenzó a presentar preocupantes consecuencias de carácter psicológico, que pronto se manifestaron en afecciones psicosomáticas: repentinas pérdidas de pelo, acompañadas de salvajes brotes de sarpullidos pustulentes y violentos arranques convulsivos, a menudo encima su mesa de la oficina. Este extraño comportamiento producía confusión y desasosiego entre sus compañeros de trabajo, lo que, unido a la consideración de mindundi que se ganó a pulso, provocó que en poco tiempo se convirtiera en el hazmerreír de la empresa. A menudo protagonizaba bochornosos episodios en los que los compañeros, haciendo corro, le desnudaban en el suelo y se divertían gritándole y lanzándole material de papelería. El jefe normalmente disolvía la charanga después de echarse unas risas con sus subalternos y tirarle una grapadora. "El ambiente en esta empresa es inmejorable", se repetía orgulloso el directivo.
Abatido hasta el límite, se le podía oir por las noches lloriqueando en su destartalado apartamento del centro. Luego se quedaba muy quieto en su sillón, agarrado a una botella de bourbon, a la luz de un viejo televisor en el que, noche tras noche, veía la misma cinta de vídeo. La magnífica interpretación de Jack Nicholson en Batman era lo único de este mundo que lograba hacerle feliz. La escena de las vendas y el espejo siempre le arrancaba unas lágrimas, que corrían por sus sonrientes mejillas. A veces fantaseaba con la idea de convertirse él mismo en un supervillano al estilo Joker, eso le daría a su lamentable vida una especie de mínima coherencia. Pero en cuanto se daba cuenta de la magnitud de la gilipollez, volvía al llanto de nuevo. Era un perdedor sin remedio.
Cuando se enteraron de que se había suicidado, nadie se lo podía creer: "siempre estaba de buen humor", se comentaba en la oficina sin mucho entusiasmo. A su funeral no fue mucha gente, sólo algunos compañeros de trabajo por pura lástima. El párroco intentó buscar en su vida algún rasgo digno de mencionarse. Finalmente, tras algunas generalidades, sólo pudo añadir: "Nunca dejó de sonreir". Todos asintieron en silencio. Un leve codazo, y se oyeron unas risas apagadas de dos que recordaban cómo se pasaban con el pobre. Qué lástima de muchacho.
jueves, marzo 03, 2011
Fighting Cholitas
Son unas mujeres que se dedican a hacer lucha libre. Mujeres vestidas con blusa, falda y manoletinas, dando patadas voladoras y rebotando en los elásticos del ring como unas locas. Toda la escenografía del WWE que todos hemos disfrutado, con un innecesario toque femenino. Es un misterio el por qué no usan trajes más cómodos.Excelente.
martes, octubre 21, 2008
Demostración de la inexistencia de Dios
1. Sea T el tiempo2. Toda creación implica un momento donde el objeto creado aún no existe.
3. Todo Dios es creador del tiempo.
4 (desde 2). Toda creación del tiempo implica un momento donde el tiempo aún no existe.
5 (desde 4). Toda creación del tiempo implica un momento del tiempo donde no hay tiempo.
6 (desde 5). Toda creación del tiempo implica un absurdo.
7 (desde 6). No hay creación del tiempo.
8 (desde 3 y 7). No hay Dios.
Lo tenéis aquí. Desde luego, la peña está fatal...
viernes, octubre 17, 2008
Salud dental
Tengo que admitir que soy un poco maniático para algunas cosas. A mí me gusta que ciertas cosas se hagan como se tienen que hacer. Por ejemplo, el tubo de pasta de dientes, ¿apretáis dede abajo o vais por la vida que os lo suda todo y apretais por donde os pille el dedo? Porque yo hasta hace poco no podía entender que la gente apretara el tubo de pasta de dientes por cualquier sitio, ¿no véis que tarde o temprano vais a tener que empujar desde abajo por cojones porque os habréis quedado sin pasta de dientes por arriba? Yo es que era ir al baño a lavarme los dientes después de comer, y como viera que el tubo tenía abolladuras, eso era digestión jodida seguro, acidez (ardentía para los de mi tierra) y un mal rollo ya pa toda la tarde, y claro, todo esto repercute negativamente en mi regularidad. Sin embargo, amigos, se puede ir más allá, un escalafón más hacia el desquiciamiento total es que a la vez que vas apretando el tubo de pasta de dientes desde abajo, vas doblando con esmero la parte vacía del tubo de tal manera que cada vez que lo coges, el tubo está completamente lleno, y es que así da gusto apretar. To lo que sea turgencia, hay que apretar. Yo hasta ahí no llego, me quedo justo en la mitad, que hasta ahora he creido que era lo más sensato.
Tenemos entonces tres posturas, desde la más desentendida a la más maniática:
1- Nos importa todo una mierda bien gorda, y apretamos por donde nos sale de los huevos. El tubo presenta abolladuras y falta de turgencia. Muy mal.
2- Paulatinamente vamos apretando desde abajo, respetando la turgencia y las dimensiones del tubo. Correcto.
3- Lo mismo que 2 sólo que a la vez vamos enrollando la parte vacía del tubo. Es verdad que se preserva la turgencia, pero perdemos altura del tubo. Regular. Además, lo de la reutilización como matasuegras nunca se llegó a demostrar.
Sin embargo, amigos, toda la sólida estructura de mis valores y convicciones morales se vio recientemente sacudida por el descubrimiento de que en realidad, de las tres posturas posibles... ¡la mia era la única incorrecta! Son las otras dos las que siempre han sido las mejores opciones, las verdades inmutables, verdades en las que yo me he estado meando durante mis ya 30 años de existencia. Para que os hagáis una idea, en este prestigioso test de personalidad dentífrica ni siquiera aparece mi opción. ¿Qué quiere decir todo esto? ¿Acaso no tengo personalidad dentífrica? ¿O es que ni siquiera tengo personalidad de ningún tipo?

Para intentar resolver este dilema he estado aislado en mi casa de la sierra durante estos últimos meses, reflexionando mucho y arrepintiéndome de vez en cuando de no haber comprado más coca cola. Después de mucho estudio y muchos nervios debido a la adicción a la coca cola, la solución vino a mi como un trueno mientras me daba un baño. Grité "Eureka!" y me abalancé sobre mi diario científico, desnudo y húmedo como estaba, para escribir:
Si bien es cierto que ir empujando la pasta de dientes siguiendo un sentido ascendente parece lo naturalmente correcto, no es menos cierto que llega un punto en el que al colocar el tubo dentro del vaso, el centro de gravedad de aquel sobrepasa el borde de éste y es entonces cuando se observa el curisoso fenómeno de la curvatura del tubo sobre sí mismo, fenómeno que he bautizado como "curvatura tudeliana". Este pone en peligro la estabilidad del sistema, debido al desplazamiento horizontal que experimenta el centro de gravedad total. He logrado demostrar que un vaso más alto reduce drásticamente este efecto.
Todo mi tiempo de invesigación se podía resumir en estas pocas líneas. Por fin pude concluir mi retiro y volví a la ciudad, donde me hicieron cientos de entrevistas para radio, televisión y prensa escrita, me hice millonario con los beneficios de la patente del vaso tudeliano, la fama me perseguía por las calles, incluso llegué a ser portada de interviu. Luego inventé otra patente que sugería el diseño de una red de tuberías análogas a las de abastecimiento de agua, pero en este caso de pasta dentífrica, así tendríamos un tercer grifo en el lavabo, al lado del del agua caliente, por el que saldría la pasta de dientes sin el incordio de tener que decidir cómo apretar. Aun no ha comenzado a implantarse, pero vamos, que la idea está teniendo mucho éxito, mi representante tiene medio apalabrada ya una entrevista en la noria. Y esto no ha hecho más que empezar. Ahora me gustaría hacer algo de cine, tengo por ahí un par de proyectos que me apetecen mucho.
Tenemos entonces tres posturas, desde la más desentendida a la más maniática:
1- Nos importa todo una mierda bien gorda, y apretamos por donde nos sale de los huevos. El tubo presenta abolladuras y falta de turgencia. Muy mal.
2- Paulatinamente vamos apretando desde abajo, respetando la turgencia y las dimensiones del tubo. Correcto.
3- Lo mismo que 2 sólo que a la vez vamos enrollando la parte vacía del tubo. Es verdad que se preserva la turgencia, pero perdemos altura del tubo. Regular. Además, lo de la reutilización como matasuegras nunca se llegó a demostrar.
Sin embargo, amigos, toda la sólida estructura de mis valores y convicciones morales se vio recientemente sacudida por el descubrimiento de que en realidad, de las tres posturas posibles... ¡la mia era la única incorrecta! Son las otras dos las que siempre han sido las mejores opciones, las verdades inmutables, verdades en las que yo me he estado meando durante mis ya 30 años de existencia. Para que os hagáis una idea, en este prestigioso test de personalidad dentífrica ni siquiera aparece mi opción. ¿Qué quiere decir todo esto? ¿Acaso no tengo personalidad dentífrica? ¿O es que ni siquiera tengo personalidad de ningún tipo?

Para intentar resolver este dilema he estado aislado en mi casa de la sierra durante estos últimos meses, reflexionando mucho y arrepintiéndome de vez en cuando de no haber comprado más coca cola. Después de mucho estudio y muchos nervios debido a la adicción a la coca cola, la solución vino a mi como un trueno mientras me daba un baño. Grité "Eureka!" y me abalancé sobre mi diario científico, desnudo y húmedo como estaba, para escribir:
Si bien es cierto que ir empujando la pasta de dientes siguiendo un sentido ascendente parece lo naturalmente correcto, no es menos cierto que llega un punto en el que al colocar el tubo dentro del vaso, el centro de gravedad de aquel sobrepasa el borde de éste y es entonces cuando se observa el curisoso fenómeno de la curvatura del tubo sobre sí mismo, fenómeno que he bautizado como "curvatura tudeliana". Este pone en peligro la estabilidad del sistema, debido al desplazamiento horizontal que experimenta el centro de gravedad total. He logrado demostrar que un vaso más alto reduce drásticamente este efecto.
Todo mi tiempo de invesigación se podía resumir en estas pocas líneas. Por fin pude concluir mi retiro y volví a la ciudad, donde me hicieron cientos de entrevistas para radio, televisión y prensa escrita, me hice millonario con los beneficios de la patente del vaso tudeliano, la fama me perseguía por las calles, incluso llegué a ser portada de interviu. Luego inventé otra patente que sugería el diseño de una red de tuberías análogas a las de abastecimiento de agua, pero en este caso de pasta dentífrica, así tendríamos un tercer grifo en el lavabo, al lado del del agua caliente, por el que saldría la pasta de dientes sin el incordio de tener que decidir cómo apretar. Aun no ha comenzado a implantarse, pero vamos, que la idea está teniendo mucho éxito, mi representante tiene medio apalabrada ya una entrevista en la noria. Y esto no ha hecho más que empezar. Ahora me gustaría hacer algo de cine, tengo por ahí un par de proyectos que me apetecen mucho.
miércoles, julio 16, 2008
Música y frases odiosas
Esta mañana he visto a Coque Malla en el metro, iba con unas gafas de sol y una gorra, pero era él seguro. Me llamaron la atención sus elegantes zapatos de punta, hechos de piel de cocodrilo, un trabajo fino. Iba leyendo el País con las piernas cruzadas como una mujer, así tipo intelectual. El caso es que se sube en una parada uno de estos señores rumanos que cantan en el metro y llevan un pequeño ampli amarrao al esqueleto de un carrito de la compra. El hombre tiene que ponerse en el centro del vagón, y al pasar al lado del lider de Los Ronaldos, le pasa con toda la rueda del carrito por encima de su reluciente zapato izquierdo, y siguió adelante como si no se hubiera dado cuenta. Se le quedó la marca en el zapato y todo. Coque, para mostrarle su disconformidad, chasqueó la lengua lo más alto que pudo, pero para entonces ya había comenzado a sonar When The Saints Go Marching In.Otro temazo recurrente en la banda sonora del metro de Madrid es Bésame mucho. Hay veces que lo he escuchado hasta dos veces de camino al curro. Es de estas canciones que odias a muerte pero que por H o por B acabas escuchando más que ninguna otra, como la canción de la peli Ghost.
El otro día estaba pensando en frases que nunca haya pronunciado nadie en ningún idioma y en ninguna época: "Hoy no, cariño, hoy no me apetece una felación. Prefiero seguir con mi novela de Lucía Etxebarría, que me tiene totalmente enganchado." Vale, lo de la novela es un poco trampa, pero la idea general es lo importante. Tienen que ser frases posibles, no valen absurdeces como "el perchero de peluche está mordisqueando mi aparato excretor". Aunque para frases absurdas, las que suelta por esa boquita el menda que llevo escuchando compulsivamente estos días, Franco Battiato. ¡Atiende! "Yo prefiero la ensalada a Beethoven y Sinatra, a Vivaldi uvas pasas, que me dan más calorías". Esa tampoco vale.
Un colega y yo nos pusimos a pensar situaciones donde encajaría perfectamente la frase "no te digo trigo". Por ejemplo, un agricultor le dice a otro: "Este terreno lo tienes desaprovechao, coño Julián, tendrías que sembrar algo, no te digo trigo, que da mucho trabajo, pero sí algo sencillito como patatas o remolachas". Aunque no tengo ni idea de si las patatas son más fáciles que el trigo, la verdad, si alguien pudiera confirmarme este dato, me quedaría más tranquilo.
martes, mayo 13, 2008
Feliz 2009
Amigos, hace ya justo 2 meses que no escribo nada en mi pequeño reducto cybernético. Y es que ultimamente las cosas están siendo muy raras. Una caida desafortunada practicando el milenario arte del patinaje no me ha permitido dedicarme en cuerpo y alma a mis lectores, que es lo que llena mi vida, como ya sabéis.
Y es que en fin de año me ocurrió algo muy trágico: resulta que me confundí y me comí las doce uvas en lo que duran los cuartos. Total, que como no tenía nada que hacer mientras los demás se tomaban el postre mirando la tele, cogí un trozo de papel y un boli bic cristal de los que escriben normal, y a la vez que escupía pepitas al suelo, apuntaba las cosas en las que debía mejorar este año 2008. No os voy a decir todo lo que había en esa lista, porque la mayoría de ellas son cosas de las que nos avergonzamos, amigos, pero sí os diré una: escribir más en el blog. "¿Entoces qué pasa, bastardo, que no actualizas?", os preguntaréis con mucha razón y muy poca vergüenza, pues lo que pasa es que ya se me ha pasado la fiebre de enmendarme, ya me aburrí de eso. No nos engañemos, estas cosas no duran mucho, a veces ni siquiera se empiezan, no sé si sabéis lo que digo. Yo noto como que al año le faltan nocheviejas, creo firmemente que debería haber como 4 o 5 en lugar de una sola, así se irían renovando los propósitos de enmienda con más frescura, y seguro que todos seríamos mejores personas. Además, así viviríamos muchos más años: ahora tendría yo 120 para 121 años, en la flor de la vida. Sí, creo que acabo de fundar hoy mismo la Asociación por la Nochevieja Múltiple, la ANOMUL, con siglas queda todo más presentable.
Pues como presidente de la ANOMUL, esta noche he celebrado otra nochevieja por todo lo alto, con uvas, langostinos, cava y unas campanadas bien explicadas retransmitidas por el llutú. He vuelto a hacer mi lista secreta, y mi propósito de escribir vuelve a estar presente. Feliz 2009 a todos.
Y para empezar bien el año, un personaje, un link y un video. ¿Un Kinder Sorpresa? No, coño, no:
1- PESONAJE: Manuela Trasobares.
2- LINK: El FBI te reta a descifrar un código secreto. Siente la magia de la Criptografía.
3- VIDEO: Dust in the wind. La canción bien, el video regular.
Y es que en fin de año me ocurrió algo muy trágico: resulta que me confundí y me comí las doce uvas en lo que duran los cuartos. Total, que como no tenía nada que hacer mientras los demás se tomaban el postre mirando la tele, cogí un trozo de papel y un boli bic cristal de los que escriben normal, y a la vez que escupía pepitas al suelo, apuntaba las cosas en las que debía mejorar este año 2008. No os voy a decir todo lo que había en esa lista, porque la mayoría de ellas son cosas de las que nos avergonzamos, amigos, pero sí os diré una: escribir más en el blog. "¿Entoces qué pasa, bastardo, que no actualizas?", os preguntaréis con mucha razón y muy poca vergüenza, pues lo que pasa es que ya se me ha pasado la fiebre de enmendarme, ya me aburrí de eso. No nos engañemos, estas cosas no duran mucho, a veces ni siquiera se empiezan, no sé si sabéis lo que digo. Yo noto como que al año le faltan nocheviejas, creo firmemente que debería haber como 4 o 5 en lugar de una sola, así se irían renovando los propósitos de enmienda con más frescura, y seguro que todos seríamos mejores personas. Además, así viviríamos muchos más años: ahora tendría yo 120 para 121 años, en la flor de la vida. Sí, creo que acabo de fundar hoy mismo la Asociación por la Nochevieja Múltiple, la ANOMUL, con siglas queda todo más presentable.
Pues como presidente de la ANOMUL, esta noche he celebrado otra nochevieja por todo lo alto, con uvas, langostinos, cava y unas campanadas bien explicadas retransmitidas por el llutú. He vuelto a hacer mi lista secreta, y mi propósito de escribir vuelve a estar presente. Feliz 2009 a todos.
Y para empezar bien el año, un personaje, un link y un video. ¿Un Kinder Sorpresa? No, coño, no:
1- PESONAJE: Manuela Trasobares.
2- LINK: El FBI te reta a descifrar un código secreto. Siente la magia de la Criptografía.
3- VIDEO: Dust in the wind. La canción bien, el video regular.
jueves, marzo 13, 2008
¿Cuánto vale mi blog?
En estos tiempos en los que lo que mueve dinero son cosas intangibles como el youtube, yo me vengo a apuntar al carro del oportunismo, y desde hoy pongo mi blog en venta. He encontrado un sitio que evalua cuánto vale mi página web, y si Bill Gates quiere poseer este trocito del internet tendrá que soltar casi 300 machacantes. En el lateral, abajo, he puesto una cosa que va diciendo cómo evoluciona el precio de esta mierda de blog dia a dia, de modo que cuantos más seguidores tenga, más millonario seré. Así que os lo pido por favor: visitad este blog, comentadlo con otra gente, difundid la voz, que no os cuesta trabajo y podreis sentir la enorme satisfacción de ver cómo uno de vuestros amigos cumple su sueño de forrarse hasta dar asco. Pero no creáis que me olvidaré de vosotros, oh no, os aseguro que desde mi yate construido enteramente en oro ordenaré a alguien del servicio que os envíe postales donde puedan verse mi castillo en Alemania, o mi chalé en la palma.
miércoles, febrero 06, 2008
¿Es tierno o no es tierno un cervatillo?
Hola a todos.
Os dejo con unas páginas por cortesía de mi compañero el Dr. López, que en breve pasará a engrosar la lista de blogueros de calidad.
Para los que le gustan las moñadas de los powerpoint sobre la amistad, con perritos, gatitos, todos supermonos, no os podéis perder cute overload.
Ya ha llegado lo que todos los amantes de las nuevas tecnologías y el jamón ibérico estábais esperando: el ijam.
En este mundo tan trepidante, tan lleno de estrés y trabajo, donde hay que buscar tiempo libre hasta debajo de la cama y los días de 24 horas se nos han quedado cortos, estos cachondos nos muestran unos vídeos que nos enseñan a ahorrar tiempo en cuestiones cotidianas, como atarnos los cordones o pelar patatas: Waitless
Un saludo a todos.
Os dejo con unas páginas por cortesía de mi compañero el Dr. López, que en breve pasará a engrosar la lista de blogueros de calidad.
Para los que le gustan las moñadas de los powerpoint sobre la amistad, con perritos, gatitos, todos supermonos, no os podéis perder cute overload.
Ya ha llegado lo que todos los amantes de las nuevas tecnologías y el jamón ibérico estábais esperando: el ijam.
En este mundo tan trepidante, tan lleno de estrés y trabajo, donde hay que buscar tiempo libre hasta debajo de la cama y los días de 24 horas se nos han quedado cortos, estos cachondos nos muestran unos vídeos que nos enseñan a ahorrar tiempo en cuestiones cotidianas, como atarnos los cordones o pelar patatas: Waitless
Un saludo a todos.
martes, enero 15, 2008
¿Qué os han echado los Reyes?
¡Hola amigos!
El primer post del 2008... Qué año más bueno se presenta el 2008, qué año, chavales, para hacer todo lo que nos hayamos propuesto en plena indigestión de uvas. Además este año incluye un día más que por suerte cae en viernes, así que mi primer deseo para el 2008 es salir esa noche hasta morir, porque no vamos a tener un viernes igual hasta... ¿quién sabe?.
Bueno, ¿qué os han echado los Reyes Magos? A ver, a mi me han dejado una colección de DVD de mis Monty Python, una sangüichera, un pijama de rayas, un libro del Piedrahita, un rompecabezas de madera que todavía no he resuelto, un comic de Calvin y Hobbes, un juego de dominó para cuando sea mayor, dos discazos, una libreta guapísima para apuntar mis cosas, y una planta tropical para mi casa nueva. Eso es señal de que me porté bien en 2007, de eso no hay duda.
Tengo un amigo que es muy negativo, y él ya se ha hecho una idea de cómo va a ser 2008:
Qué bonita la Navidad... Menos mal que ya ha pasado. Todavía queda algo de invierno, lo justo para coger el virus ese que anda últimamente por ahí. Después llega la primavera con todas las alergias y dos días más tarde el verano, con el solano, los sudores y las playas abarrotadas. Pero luego en el otoño las calles se cubren de un manto dorado formado por hojas putrefactas y malolientes para por fin cerrar el círculo con sabañones en pleno invierno.
No toméis a este tipo en serio, si le enseñas un vaso a medio llenar y le preguntas si está medio lleno o medio vacío, te responde: "¿Qué más da? Si la vida es un asco..."
Soy consciente de que la irregularidad es el peor enemigo de un bloguero, pero tengo en alta estima a mi vagancia. De todos modos, intentaré poner chorradas más a menudo.
Un saludo a todos.
El primer post del 2008... Qué año más bueno se presenta el 2008, qué año, chavales, para hacer todo lo que nos hayamos propuesto en plena indigestión de uvas. Además este año incluye un día más que por suerte cae en viernes, así que mi primer deseo para el 2008 es salir esa noche hasta morir, porque no vamos a tener un viernes igual hasta... ¿quién sabe?.
Bueno, ¿qué os han echado los Reyes Magos? A ver, a mi me han dejado una colección de DVD de mis Monty Python, una sangüichera, un pijama de rayas, un libro del Piedrahita, un rompecabezas de madera que todavía no he resuelto, un comic de Calvin y Hobbes, un juego de dominó para cuando sea mayor, dos discazos, una libreta guapísima para apuntar mis cosas, y una planta tropical para mi casa nueva. Eso es señal de que me porté bien en 2007, de eso no hay duda.
Tengo un amigo que es muy negativo, y él ya se ha hecho una idea de cómo va a ser 2008:
Qué bonita la Navidad... Menos mal que ya ha pasado. Todavía queda algo de invierno, lo justo para coger el virus ese que anda últimamente por ahí. Después llega la primavera con todas las alergias y dos días más tarde el verano, con el solano, los sudores y las playas abarrotadas. Pero luego en el otoño las calles se cubren de un manto dorado formado por hojas putrefactas y malolientes para por fin cerrar el círculo con sabañones en pleno invierno.
No toméis a este tipo en serio, si le enseñas un vaso a medio llenar y le preguntas si está medio lleno o medio vacío, te responde: "¿Qué más da? Si la vida es un asco..."
Soy consciente de que la irregularidad es el peor enemigo de un bloguero, pero tengo en alta estima a mi vagancia. De todos modos, intentaré poner chorradas más a menudo.
Un saludo a todos.
miércoles, noviembre 28, 2007
Asuntos varios
Hola, muchachada. Me he decidido a escribir más a menudo, aunque esto repercuta negativamente en la calidad literaria de las entradas. Más vale cantidad que calidad, ese es mi lema.
Situación real ocurrida en el Jack & Jones de la calle Carretas: una chavala cani y su novio cani están en la caja para pagar una chaqueta con la cara de un tigre en la espalda. Monísimo. "Son 49.95, por favor", dice el dependiente. La tia le larga un billete de 50 euros y 95 centimos en monedas, el dependiente lo flipa y le pregunta: "No hacen falta las monedas", y ella le responde muy digna: "Así es más fácil, ¿no? Me das un euro". El dependiente, haciendo caso omiso de sus palabras, le da la moneda de 5 céntimos y el tiquet, e intenta olvidar.
Nos vamos a publicidad un momento, no os vayáis...
Mañana vamos al teatro que hay en mi calle, el teatro de las aguas, y después al bar que hay en el sótano, que por lo visto tiene su punto. Justo al lado hay otro bar que se llama la clac de las aguas, que tiene también muy buena pinta. Hay que ir peinando el barrio. De hecho, he estado pensando en hacer una especie de guía de bares y garitos a los que vaya, de los más elegantes a los más sórdidos. Ya veremos en qué queda todo.
Situación real ocurrida en el Jack & Jones de la calle Carretas: una chavala cani y su novio cani están en la caja para pagar una chaqueta con la cara de un tigre en la espalda. Monísimo. "Son 49.95, por favor", dice el dependiente. La tia le larga un billete de 50 euros y 95 centimos en monedas, el dependiente lo flipa y le pregunta: "No hacen falta las monedas", y ella le responde muy digna: "Así es más fácil, ¿no? Me das un euro". El dependiente, haciendo caso omiso de sus palabras, le da la moneda de 5 céntimos y el tiquet, e intenta olvidar.
Nos vamos a publicidad un momento, no os vayáis...
Mañana vamos al teatro que hay en mi calle, el teatro de las aguas, y después al bar que hay en el sótano, que por lo visto tiene su punto. Justo al lado hay otro bar que se llama la clac de las aguas, que tiene también muy buena pinta. Hay que ir peinando el barrio. De hecho, he estado pensando en hacer una especie de guía de bares y garitos a los que vaya, de los más elegantes a los más sórdidos. Ya veremos en qué queda todo.
Viva el Rock!
El sábado pasado fui a un concierto de Ismael Serrano en el Palacio de Congresos, que duró 3 horazas y... ¡no me aburrí!
Yo, claro, muy preocupado, cogí cita para el médico y se lo conté tal cual, exagerando un poco, que si no no te echan cuenta, e inmediatamente me dio un volante (curisoso nombre) para el especialista. Me hicieron unas pruebas, análisis, rayos X, escáner, TAC, resonancias, ecografías e incluso un tracto rectal, pero todo salió negativo. Debo decir que para mí lo más negativo fue lo último, pero bueno, en definitiva estaba todo bien. El doctor me dijo que podría ser un virus, y que me tenía que observar, que si veía que me seguía pasando en los siguientes conciertos de Ismael Serrano, que volviera y me harían más pruebas. De momento, me ha mandado escuchar rock cada 8 horas durante tres semanas y mucho reposo.
Yo, claro, muy preocupado, cogí cita para el médico y se lo conté tal cual, exagerando un poco, que si no no te echan cuenta, e inmediatamente me dio un volante (curisoso nombre) para el especialista. Me hicieron unas pruebas, análisis, rayos X, escáner, TAC, resonancias, ecografías e incluso un tracto rectal, pero todo salió negativo. Debo decir que para mí lo más negativo fue lo último, pero bueno, en definitiva estaba todo bien. El doctor me dijo que podría ser un virus, y que me tenía que observar, que si veía que me seguía pasando en los siguientes conciertos de Ismael Serrano, que volviera y me harían más pruebas. De momento, me ha mandado escuchar rock cada 8 horas durante tres semanas y mucho reposo.
martes, noviembre 27, 2007
Las Rozas
Me encantan las mujeres con carácter, y si son guapas, mejor que mejor. Aquí os presento a una de ellas, Roza Shanina, una chica rusa que en plena Segunda Guerra Mundial, con 19 años y un par de huevos, se alista en el Ejército Rojo después de haber pasado un año en la prestigiosa "Academia Central de Francotiradoras". En una ocasión desobedeció a un comandante de batallón que le ordenaba que se retirara a la retaguardia, soltándole una frase al más puro estilo Acorralado: "Volveré cuando termine la batalla", frase que inspiró el título de un libro que cuenta su vida. Murió con 21 años, habiendo servido en la Guerra durante 2, y se cargó a 54 soldados con una sangre fría que asusta. Qué guapa era, pero qué jodía...

Un dato curioso es que normalmente las mujeres francotiradoras se colaban tras las líneas enemigas vestidas como pastoras o campesinas, con los fusiles desmontados escondidos en cestas o entre la lana de las ovejas. Una vez en el otro lado, escogían un buen escondite y a matar a la peña. Lyudmila Pavlichenko, responsable de 309 muertes y por tanto la más mortífera de todas, ocultaba su ligerísimo cuerpo en las copas de los árboles, donde a nadie se le ocurría mirar. Claramente, esta estrategia no hubiera funcionado en España. Una chica guapa y sola por el campo... no pasa desapercibida para un grupo de soldados españoles salidos y tarados por la guerra. Ya me estoy imaginando la retahíla de finos piropos que le podrían soltar a la pobre chica... No los pondré aquí por respeto al gremio de las francotiradoras.

La roza es también un tipo de trabajo agrario, que consiste precisamente en rozar la tierra con una azada por ejemplo, con el objeto de que la capa más superficial de la tierra se airee, haciéndola más permeable al agua, y ya de paso eliminando los rastrojos que puedan haber crecido y que en un momento dado puedan salir ardiendo.
La Wikipedia es la ostia...

Un dato curioso es que normalmente las mujeres francotiradoras se colaban tras las líneas enemigas vestidas como pastoras o campesinas, con los fusiles desmontados escondidos en cestas o entre la lana de las ovejas. Una vez en el otro lado, escogían un buen escondite y a matar a la peña. Lyudmila Pavlichenko, responsable de 309 muertes y por tanto la más mortífera de todas, ocultaba su ligerísimo cuerpo en las copas de los árboles, donde a nadie se le ocurría mirar. Claramente, esta estrategia no hubiera funcionado en España. Una chica guapa y sola por el campo... no pasa desapercibida para un grupo de soldados españoles salidos y tarados por la guerra. Ya me estoy imaginando la retahíla de finos piropos que le podrían soltar a la pobre chica... No los pondré aquí por respeto al gremio de las francotiradoras.

La roza es también un tipo de trabajo agrario, que consiste precisamente en rozar la tierra con una azada por ejemplo, con el objeto de que la capa más superficial de la tierra se airee, haciéndola más permeable al agua, y ya de paso eliminando los rastrojos que puedan haber crecido y que en un momento dado puedan salir ardiendo.
La Wikipedia es la ostia...
viernes, noviembre 23, 2007
Cultura televisiva.
Hoy he visto un anuncio de gas natural en el que sale una caldera cantando Amante Bandido, un aplauso a esos publicistas.
Pero el público tiene que exigir para que la calidad aumente. Yo pediría un programa de Supernanny en la casa de "La Profecía". Me imagino a la Supernanny dándole consejos a Gregory Peck, el niño no tiene ningún sentido de la autoridad, y no debéis dejar que juegue con el triciclo antes de merendar porque se raya el parqué, llora o mata a gente para llamar la atención, no hay que hacerle caso, cuando se canse ya vendrá. Y en ese momento la peli se transforma en "Marcelino, pan y vino".
El programa Pasapalabra en inglés es Password, que de nuevo al español es Contraseña, que de nuevo en inglés es Againstsign, que de nuevo al español podría ser De nuevo la calle Cartel, que está en La Carolina, un pueblo de Jaen, muy cerca de Guarroman.
Pero el público tiene que exigir para que la calidad aumente. Yo pediría un programa de Supernanny en la casa de "La Profecía". Me imagino a la Supernanny dándole consejos a Gregory Peck, el niño no tiene ningún sentido de la autoridad, y no debéis dejar que juegue con el triciclo antes de merendar porque se raya el parqué, llora o mata a gente para llamar la atención, no hay que hacerle caso, cuando se canse ya vendrá. Y en ese momento la peli se transforma en "Marcelino, pan y vino".
El programa Pasapalabra en inglés es Password, que de nuevo al español es Contraseña, que de nuevo en inglés es Againstsign, que de nuevo al español podría ser De nuevo la calle Cartel, que está en La Carolina, un pueblo de Jaen, muy cerca de Guarroman.
Nada es lo que parece.
Un día estaba yo sentado en el bus, asiento de ventana, hacía un día estupendo. En una parada, se suben algunan personas, pero yo me fijé en una en particular, una señora mayor vestida de monja. Una monja, pensé yo, o una señora disfrazada de monja riéndose de la peña. No, una monja. Supe en cuanto la vi que iría a sentarse a mi lado, tengo un magnetismo con cierta gente especial. Efectivamente, ella se sentó a mi lado. Yo estaba con mi mp3, así que seguí escuchando mi disco Head Hunters y mirando el paisaje urbano. En esto que vi algo por el rabillo del ojo que me inquietó, la monja estaba moviendo la cabeza al ritmo funky de la música. No me lo podía creer, giré un pelín la cabeza, y en efecto bailaba sin disimular lo más mínimo. Con un enorme esfuerzo logré apagar un ataque de risa. Se me pasaron muchas cosas por la cabeza. Están muy aisladas en el convento y claro, salen un dia y se desmadran con la locura de la gran ciudad. O a lo mejor sí que tienen música allí dentro. Quizás se haya bajado el disco antes que yo. Puede que tengamos gustos comunes. Miré descaradamente, no podía más. La monja, como era lo normal, no bailaba con la música de mi mp3, sólo tenía un tic, un puñetero tic. Que chasco.
Sé que es una mierda de historia, pero mi siquiatra me ha recomendado que cuente mi cosas en el blog, hay que echarlo todo fuera, me dice él, es la única manera de eliminar esos pequeños desequilibrios. He tenido mucha suerte con Alfredo, él me pasa consulta sin cobrarme, y yo le cuido a su hijo de 3 meses los sábados por la noche, cuando actúa en el club "Deseo Tropical". Así se saca un sobresueldo. Es un tío muy válido. Y yo estoy bastante mejor.
Sé que es una mierda de historia, pero mi siquiatra me ha recomendado que cuente mi cosas en el blog, hay que echarlo todo fuera, me dice él, es la única manera de eliminar esos pequeños desequilibrios. He tenido mucha suerte con Alfredo, él me pasa consulta sin cobrarme, y yo le cuido a su hijo de 3 meses los sábados por la noche, cuando actúa en el club "Deseo Tropical". Así se saca un sobresueldo. Es un tío muy válido. Y yo estoy bastante mejor.
domingo, noviembre 18, 2007
Era todo un montaje

Hoy ha llegado a la redacción esta foto que demuestra que el incidente internacional de moda no fue más que un burdo montaje. Miren cómo se ríen de todos nosotros. La madre de Carlos Latre felicita al presidente venezolano mientras un misterioso señor con bigote y con el mismo pelado que Chávez espera su turno.
No tiene nada que ver, pero me ha encantado la frase de la serie Hermanos y detectives: "Debes tener cuidado, es un asesino muy peligroso. Le llaman el argentino, pero es de Móstoles".
Tampoco tiene nada que ver, pero acaba de empezar en la tele Una historia del Bronx, y en los créditos salen unos niños jugando al cielo cielo voy. Qué recuerdos... soy un viejuno.
martes, noviembre 13, 2007
¿Por qué no te callas?

Este finde todos hemos sido testigos de la frase del año, "¿por qué no te callas?", pronunciada por el Rey de España (escribo esto de pie, como es normal) al presidente de Venezuela en una discusión que ni siquiera iba con él, sino con Zapatero. Las constantes interrupciones y la actitud tocapelotas de Chávez sacaron de sus casillas a Juanca... y saltó. Lo que más me ha gustado ha sido saber que mi Rey, nuestro Rey, el Rey de los españoles es... ¡un cani! Y si un rey es cani, amigos míos, eso es que el mundo está cerca del final. Nada de mierdas de cambio climático, ni meteoritos, ni extraterrestres, no, no, el fin del mundo es más sencillo que todo eso, y la respuesta está en los canis. Si os imagináis un mundo lleno de canis podréis entender que eso no puede ser sostenible de ninguna manera. Los canis están bien para hacer ruido con las motos, para que te pidan tabaco, para llevar prendas deportivas holgadas, pero no para ser políticos, gobernantes ni reyes.Ya Nostradamus (aquí lo vemos bailando) había predicho que esto ocurriría: "Y la bestia parda de frondosa cabellera enfurecerá al león bravido, y de sus fauces saldrán serpientes venenosas y reptiles de todas clases, y los ojos negros le atravesará con su cetro dorado, y el mundo se sumirá en las tinieblas más oscuras, gobernado por enjutas criaturas con viseras".
jueves, noviembre 01, 2007
Walking in the rain
Sí, te mojas, te resfrías y se te arrugan los dedos de los pies, pero si todo eso te da igual, y si no tienes nada de prisa, es un extraño placer deambular por las calles desiertas mientras cae un buen chaparrón.
Los pocos que pasan con paraguas te miran de reojo juzgándote por hacer el mamarracho en la calle, y dicen con sus afiladas y secas lenguas: "si le gusta tanto, ¿por qué no se ducha con ropa el desgraciado?". Me da lo mismo. Ande yo chorreando y riase la gente... de cuando en cuando.
Ir andando por la calle calado hasta los huesos te da una sensación de falsa libertad que mola un huevo, es hacer tuya la frase: "de perdíos al río", o para los que tenéis un nivel de inglés: "from the lost to the river". Lo que no te sale para nada es cantar como en la famosa escena, que por cierto el tipo tenía más delito porque él sí llevaba pargauas. A mí sólo me sale andar despacito con las manos en los bolsillos y disfrutar del momento.
Los pocos que pasan con paraguas te miran de reojo juzgándote por hacer el mamarracho en la calle, y dicen con sus afiladas y secas lenguas: "si le gusta tanto, ¿por qué no se ducha con ropa el desgraciado?". Me da lo mismo. Ande yo chorreando y riase la gente... de cuando en cuando.
Ir andando por la calle calado hasta los huesos te da una sensación de falsa libertad que mola un huevo, es hacer tuya la frase: "de perdíos al río", o para los que tenéis un nivel de inglés: "from the lost to the river". Lo que no te sale para nada es cantar como en la famosa escena, que por cierto el tipo tenía más delito porque él sí llevaba pargauas. A mí sólo me sale andar despacito con las manos en los bolsillos y disfrutar del momento.
Empezar de 0
Hace unas semanas, estaba aburrido en mi habitación y cogí mi portátil, que me hace mucha compañía. Lo abrí, lo encendí, pero algo no marchaba bien: había perdido el disco duro. El resto funcionaba bien, pero su memoria se había esfumado. Yo lo miraba fijamente a la pantalla, y aunque igual en apariencia, no era el mismo. Estaba ausente, ido. Es una pena que de un día para otro haya perdido todos sus recuerdos, y con ellos, los míos, pensé yo. Lo apagué muy triste y me fui a mi rincón de llorar.
A la mañana siguiente me dijeron que había un tipo en las afueras que me podía conseguir un disco duro nuevo. Igor se llamaba el chaval. Quedé con él una noche de tormenta en un callejón oscuro. Era un tipo delgado, estrábico y de ojos saltones, nariz aguileña, y con una enorme joroba que se adivinaba debajo de su capa negra, quizás esto explicaría sus extraños andares. Era de estas personas que te dan confianza en cuanto las ves. Le hablé de mi problema, y se mostró muy comprensivo, me prometió que en un par de días me podía conseguir un magnífico ejemplar para reemplazar el que se había estropeado. Y así quedamos.
Al cabo del par de días, se presentó en mi estudio con el ansiado objeto dentro de un tarro de cristal con una etiqueta que ponia "Abnormal HD". Todo parecía ir de maravilla. De inmediato lo preparamos todo: bajé las persianas, coloqué el portátil en la mesa, me lavé las manos como hacen en las pelis de médicos, dispusimos todo el instrumental y con la precisión de un cirujano le quité los tornillos, abrí la carcasa, intercambié los discos y de nuevo a poner la carcasa y los tornillos. Igor me felicitó por la intervención.
Después de un tiempo de reposo, encendí la máquina con mi mano temblorosa. Los dos mirábamos con espectación. De repente, la pantalla se iluminó con fuerza, y el sistema arrancó como si fuera nuevo. Desde luego parecía nuevo. Parecía otro. Miré entre los ficheros pero no había nada, ninguna foto de la playa, ningún disco bajado del megaupload, ningún powerpoint cachondo. Nada. Ahora tendremos que empezar de cero.
Nunca recuperaré a mi antiguo portátil, pero este nuevo promete. Os dejo, que he quedado con Igor para echarnos una partida de ajedrez online. ¡Adios!
A la mañana siguiente me dijeron que había un tipo en las afueras que me podía conseguir un disco duro nuevo. Igor se llamaba el chaval. Quedé con él una noche de tormenta en un callejón oscuro. Era un tipo delgado, estrábico y de ojos saltones, nariz aguileña, y con una enorme joroba que se adivinaba debajo de su capa negra, quizás esto explicaría sus extraños andares. Era de estas personas que te dan confianza en cuanto las ves. Le hablé de mi problema, y se mostró muy comprensivo, me prometió que en un par de días me podía conseguir un magnífico ejemplar para reemplazar el que se había estropeado. Y así quedamos.
Al cabo del par de días, se presentó en mi estudio con el ansiado objeto dentro de un tarro de cristal con una etiqueta que ponia "Abnormal HD". Todo parecía ir de maravilla. De inmediato lo preparamos todo: bajé las persianas, coloqué el portátil en la mesa, me lavé las manos como hacen en las pelis de médicos, dispusimos todo el instrumental y con la precisión de un cirujano le quité los tornillos, abrí la carcasa, intercambié los discos y de nuevo a poner la carcasa y los tornillos. Igor me felicitó por la intervención.
Después de un tiempo de reposo, encendí la máquina con mi mano temblorosa. Los dos mirábamos con espectación. De repente, la pantalla se iluminó con fuerza, y el sistema arrancó como si fuera nuevo. Desde luego parecía nuevo. Parecía otro. Miré entre los ficheros pero no había nada, ninguna foto de la playa, ningún disco bajado del megaupload, ningún powerpoint cachondo. Nada. Ahora tendremos que empezar de cero.
Nunca recuperaré a mi antiguo portátil, pero este nuevo promete. Os dejo, que he quedado con Igor para echarnos una partida de ajedrez online. ¡Adios!
sábado, septiembre 29, 2007
¡ Mundo viejuno !
Había mucha expectación con el nuevo proyecto de los muchachos de La Hora Chanante en la 2, ya tenía ganas de ver lo que iban a hacer. El primer programa no lo pude ver, pero el segundo, el segundo, amigos, sí que lo vi, y os puedo asegurar que la sección "Mundo Viejuno" fue realmente espectacular, de lo mejor que he visto de esta gente en mucho tiempo. Un colega mio, un erudito del mundillo chanante, me envió un SMS con su aprobación, y desde aquí os digo que no fue una cosa cualquiera, no, fue algo fuera de lo normal. Subtitular escenas de la mítica "Killers from space", con los extraterrestres de ojos saltones hablando del TDT, yo creo que es una lección de humor magistral.

Sin más que arrodillarme ante tal despliegue de humor, me despido por esta noche, que ya está bien.
PD: El efecto de los ojos saltones se consiguió con pelotas de ping-pong, así sin más, los actores no veían un carajo, pero era barato. Además, mira qué guapos quedaron en la foto, con esas manoplas de horno y esas cejas, tan calentitas en invierno. Dan un miedo...
PD: No os olvidéis del post anterior. ¡¡Poned cumpleaños, bribones!!

Sin más que arrodillarme ante tal despliegue de humor, me despido por esta noche, que ya está bien.
PD: El efecto de los ojos saltones se consiguió con pelotas de ping-pong, así sin más, los actores no veían un carajo, pero era barato. Además, mira qué guapos quedaron en la foto, con esas manoplas de horno y esas cejas, tan calentitas en invierno. Dan un miedo...
PD: No os olvidéis del post anterior. ¡¡Poned cumpleaños, bribones!!
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